lunes, julio 06, 2009

De los blancos y los rojos

(Esto es pura ficción, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. Tampoco pretende ser una opinión es un simple cuento para dormir a un niño)

Hace mucho mucho tiempo atrás, en un país muy muy lejano, vivía un rey al que le gustaba pintar todo de blanco. Todos sus consejeros y gran parte de su pueblo estaba feliz porque el rey pintaba todo de blanco.

En este reino, la gente era muy muy pobre, y aunque a algunos les hubiera gustado ver las cosas de otro color, simplemente se resignaban a ver todo de blanco.

Pero un día el rey visitó a otro rey amigo que pintaba todo de rojo.

-¿Por qué pintas todo de rojo?, preguntó el rey.

-Porque el rojo es mucho mejor, además cuando algún imperio invasor nos ve, teñidos de rojo, se asustan y huyen. Tengo otros reyes amigos que también pintan todo de rojo contra las fuerzas imperialistas que intentan invadirnos, quemar nuestras cosechas y violar a nuestras mujeres.

-"Entonces el rojo es bueno", se dijo el rey. Y regresó a su país.

El rey empezó a pintar todo de rojo, y algunos de sus consejeros y ministros les parecía que algo andaba mal.

Una parte del pueblo, cansados de ver todo blanco, se puso feliz. La gran mayoría, simplemente se resignó y siguió su trabajo.

-"Al final, todo rojo o todo blanco, yo tengo que trabajar igual para llevar el alimento a mi familia"- contestaban cuando se les preguntaba qué color preferían.

Un día el rey mandó un emisario a donde su rey amigo rojo, para decirle que su pueblo era muy pobre y que no podía seguir pintando todo de rojo.

-"No te preocupes, amigo, yo te voy a ayudar", le contestó el rey rojo.

Pero sus consejeros y ministros no les parecía bien que el rey estuviera de amigo con el rey rojo.

-"Tenemos que detener esta locura, el rey no puede andar por ahí, pintando todo de rojo", se dijeron.

Y el rey, sospechando de sus consejeros y ministros, emitió un decreto:

-"Dentro de cuatro lunas llenas, al alborear el alba, todo ciudadano de este reino, en capacidad de procrear, deberá presentarse ante los cabildos públicos para decir en secreto ante el concejal de su pueblo, si le gusta el color rojo o el color blanco. Los concejales deberán contar las opiniones del pueblo, para saber si pintamos todo rojo o todo blanco. He Dicho"

Los consejeros y ministros se reunieron en la oscuridad de la noche, donde lo blanco se ve un poco gris, y donde las sombras ocultan la presencia de los enemigos. Ahí se dijeron:

-"No podemos permitir que el rey haga esa consulta, ¿y si el pueblo decide que todo sea rojo? ¿Qué vamos a hacer con toda nuestra pintura blanca? Además el rey rojo prometió darle pintura roja, eso estaría muy mal para nosotros."

Entonces le dijeron al capitán del ejército que el rey se había vuelto loco y que quería eliminarlo. El capitán del ejército, muy asustado, llevó al rey a un puerto, lo montó en una nave y lo dejó en un país vecino.

El rey al llegar al país vecino, se comunicó con otros reyes que pintaban todo de blanco y les dijo que lo habían echado de su reino.

Los otros reyes se reunieron en consejos, y emitieron muchos decretos pidiendo que el rey regresara. Y todos se preguntaban:

-"Pero ¿cómo es eso posible? ¡Qué barbaridad! ¿Y si los consejeros y ministros nos hacen a nosotros lo mismo? No podemos permitir eso"

Entonces los reyes blancos sacaron muchos documentos, y los reyes rojos también sacaron otros documentos.

Uno de los reyes rojos dijo que si tocaban a alguno de sus embajadores llamaría a sus ejércitos para defender a sus embajadores rojos contra los ministros blancos. Otro de los reyes rojos movió sus ejércitos en contra de los ministros blancos. Los ministros blancos dijeron que se iban a defender. En el país, los que defendían el color blanco empezaron a pelear con los que querían que regresara el rey. Otros no querían que el rey regresara. Nadie se ponía de acuerdo y empezaban a discutir acaloradamente y todos creían tener la razón, diciendo que los otros estaban equivocados. Mientras tanto otros tenían que seguir trabajando para poder llevar el alimento a sus familias. Y en esa situación era cada vez más difícil conseguir alimentos.

Pero un día sucedió algo que nadie esperaba, llegó un gitano en busca de un país feliz para quedarse a vivir. El gitano había recorrido mucho mundo y deseaba una casita para asentarse y vivir feliz.

-"¿Es este un pueblo feliz?" preguntó.

-No señor, aquí vivíamos tranquilos pintando todo de blanco hasta que al rey se le ocurrió pintar todo de rojo.

-Mentiras, dijo otro. El rojo es un buen color. Los ministros son unos irresponsables con su pueblo al querer pintar todo de blanco de nuevo.

-No somos felices, dijo otro señor. Yo acabo de perder un hijo, solo porque unos y otros quieren pintar el país de diferente color.

-"Que extraño, -dijo el gitano, -en tantos años que he viajado, nunca había visto nada igual, que la gente se pelee por un color."

Y los señores siguieron su discusión, mientras el padre lloraba.

-Voy a ir donde el sacerdote, en mi pueblo él siempre tiene la razón.

Encontró un sacerdote rezando, pero no lo reconoció porque vestía un poco diferente a los de su religión. Pero aún así, decidió preguntarle. Al fin de cuentas había aprendido que Dios era el mismo sin importar cómo vistiera el sacerdote.

-"¿Por qué tanta discusión por un color?" le preguntó.

-"No sé hijo mío. Dios nos hizo iguales, y nos respeta nuestra libertad. Nos enseña en la naturaleza como todos los animales, pequeños, grandes, feos o lindos pueden vivir en paz"

El gitano vio con tristeza como discutían los señores (el padre seguía llorando) y tuvo una idea.

Se acercó donde los hombres discutían y les preguntó:

-¿No tienen un poco de pintura blanca, y ustedes, un poco de pintura roja?

-Si claro, pero, ¿Para que la quieres?

-Muy fácil, voy a mezclarlas a ver que sale.

Y el gitano mezcló las pinturas, saliendo un hermoso color rosado.

Los defensores del blanco y del rojo se asombraron.

-Mira, se pueden mezclar los colores y se ve mejor.

Entonces, defensores de blanco y rojo empezaron a pintar sus casas de rosado, otro vecino, tuvo la idea de mezclar con el blanco unas plantas que soltaban un hermoso color azul. El gitano tenía un tinte de color verde que al mezclarlo con el rojo daba un hermoso anaranjado.

Y así fueron saliendo combinaciones de colores y la gente comenzó a pintar de diferentes colores. Cada uno vio el color del vecino y se sintió feliz de que cada uno podía pintar su mundo de diferentes colores sin que cada uno se peleara con el vecino. Todos se sintieron hermanos, a pesar de que cada uno tenía un color diferente.

-¡Qué lindo color, vecino!

-¡Y el de tu casa también vecino!

Y el gitano logró un país feliz, donde puso su casa, viviendo muchos años, hasta que murió de viejo en paz.

4 comentarios:

Libélula dijo...

Q lindo este cuento, me parece q tiene q ver mucho con la realidad, pero claro, eso es pura coincidencia..
Gracias, me puso a pensar!
:) seidhy.

LucifeR El Angel Preferido De Dios... dijo...

Siento un enorme mensaje subliminal detrás de todo este cuento... Pero está bueno... Saludos...

Tommy Alfaro dijo...

Ojalá sea así de fácil .. pero que pasó con el REY volvió o no volvió???

esa pregunta ni la imaginación la contesta.

Arturo Garro dijo...

Tommy,

Podemos hacer un final interactivo, si quieres escribes el final donde volvió. O talvez nunca volvió. Es ficción, puede tener los finales que quieras.

Saludos